Bueno, parece ser que al fin conseguí terminar el 2º capítulo antes de que acabase el día ¡Espero que os guste!
Nuestro pirata Guybrush Threepwood se embarcaba en una nueva aventura con su… ¿tripulación? Si es que se podía llamar así, pues apenas contaba con 4 personas (Carla, Otis, Jack y él mismo)
-¡Guybrush!- Exclamó Carla desde la escotilla -¡Nos falta comida!
-¿¡Ya!?- Preguntó él apesadumbrado
-Se la ha comido Otis- Respondió Jack con simpleza mientras mordía una manzana y se colocaba justo detrás de Guybrush, este miró furioso a Otis y se acercó a él.
-¡Otis! ¿Has sido tú?
-¿Eh? ¿Yo?- Preguntó este fingiendo asombro
-Sí Otis, tú.
-Pero yo...
-Otis...- Dijo Guybrush alargando las vocales y con un tono exahusto
-Bueno vale… Sí... ¡Tengo hambre! ¿Sabes? ¡Y aquí no hay nada mejor que hacer!- Guybrush suspiró cansado.
-¿Qué no hay nada mejor que hacer? Podrías limpiar la cubierta, subir al mástil a ver si alcanzamos tierra... Pero en fin tendremos que parar en la próxima isla- Concluyó él soltando nuevamente un suspiro cansado. Y eso solo acababa de empezar…
-M-mi c-capitán- Dijo titubeante uno de los marineros de LeChuck. LeChuck fue un gran pirata en vida aunque ahora que está muerto su único “sueño” es casarse con Elaine, pero para eso debe matar a Guybrush.
-¿Qué?- Le preguntó bordemente LeChuck al marinero
-Gu-Guybrush se di-dirige a Isla Vibez
-Muy bien ¿Y?- Volvió a preguntar con el mismo tono en la voz
-Que po-podría dirigirse usted allí pa-para matarle.
-¡Qué buena idea acabo de tener! ¡Podemos dirigirnos a nuestra base en isla Vibez y aniquilar le desde allí!
-Sí señor, qu-que buena idea- Contestó el marinero poniendo sus fantasmales ojos en blanco. LeChuck rio tenebrosamente, salió de la habitación y se fundió en la oscuridad del pasillo.
-Bien, supongo que ya está…- Dijo Guybrush cargando en la escotilla la última caja de comida que quedaba en la cubierta del barco. Se secó el sudor de la frente con la manga de su chaqueta azul marina y apretó su coleta. Volvió a subir a cubierta y vio hacia el cielo. Ni una sola nube. Miró a su tripulación, quienes charlaban alegremente. Miró hacia la ciudad y después volvió a mirarles. Se acercó a ellos a paso ligero y colocó una mano en el hombro de Otis.
-¿Qué os parece dar un paseo por la ciudad?- Propuso Guybrush. Y apenas pudo acabar la frase, pues salieron todos corriendo dirección a la ciudad de la isla Yad. Guybrush salió del barco y se quedó observando la entrada a la ciudad la cual estaba llena de gente porque había un gran mercado, puestos de frutas, verduras y pescado se agrupaban en una amplia calle con un suelo empedrado. Guybrush se fijó en un arco de piedra decorado con banderines que había al fondo, al parecer la ciudad estaba en fiestas.
Guybrush atravesó la amplia galería que aquel día estaba ocupada por los pequeños puestos ambulantes. Llegó a la plaza de la ciudad Yad y se quedó asombrado por su belleza, siguió andando mientras observaba boquiabierto cada banderín, cada flor, cada casa… Se fijó en una chica alta, con el pelo largo y moreno recogido en una coleta; su cara… ¡Se parecía tanto a Elaine! La chica se dio cuenta de que Guybrush la miraba, esta le dedicó una gran sonrisa y se acercó a él contoneándose.
-¡Hola!- Saludó ella con un marcado acento inglés- Me llamo Kate. Kate Marley- Kate le extendió la mano a Guybrush para estrechársela y este lo hizo sin creerse aún lo que oía.
-Yo… Yo soy Guybrush Threepwood- Dijo él manteniendo el saludo
-¿Eres de aquí? No tienes acento…
-No, no soy de aquí, vengo de bastante lejos, de Mêlée Island
-Ah ¿y eso es lejos?- Comentó Kate mientras soltaba una risotada aguda
-Eh… Esto…
-Da igual déjalo. Y bueno ¿qué haces por aquí?
-¿Eh? ¡Ah!- Exclamó Guybrush saliendo de su ensimismamiento- Pues nada, solo dar una vuelta, porque hemos parado a… ¡Au!- Chilló llevándose la mano al pelo- ¡Carla!
-¿Qué?- Preguntó la chica de tez morena- Tenemos que irnos, se nos ha hecho tarde y tendremos que pasar la noche aquí. Vamos- Concluyó tirando de Guybrush y echándole una mala mirada a la chica.
-¡Espero volver a verte!- Dijo Kate despidiéndose con su marcado acento- Y prometo hacerlo…- Dijo para sí misma- Lo prometo…
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